10-02-2000. Análisis EXTRAORDINARIO del mes de enero del 2000
del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
El domingo 23 de enero se llevó a cabo en Madrid una manifestación de masas para protestar por la acción de ETA que tuvo como consecuencia la muerte del teniente coronel español Pedro Antonio Blanco. Empezaré por afirmar que participó en ella mucha gente: entre un mínimo de 150.000 y un máximo (improbable) de 250.000 personas. Es mucha gente aunque no pase de ser, en el mejor de los casos, la vigésima parte (5 de cada cien) de la población de la Comunidad Autónoma madrileña. Repito: mucha gente. PERO DESDE LUEGO NO FUE EL MILLÓN FRANQUISTA AIREADO.
En 1997 el primero de estos análisis mensuales, centrado en las movilizaciones españolas con motivo de la muerte por ETA del concejal de Ermua Miguel Angel Blanco, se tituló: EL "JULIAZO". EN JULIO DE 1997 EL GOBIERNO ESPAÑOL ORGANIZÓ CONTRA LA IZQUIERDA ABERTZALE VASCA LA MAYOR MOVILIZACION FASCISTA DE MASAS CONOCIDA EN EUROPA DESPUES DE LA DESAPARICION DE LA ALEMANIA NAZI.
Reproduzco ahora el apartado 3 de ese análisis, dedicado al tema del número de manifestantes:
3. ¿Seis millones de manifestantes?. Otra vez "la Plaza de Oriente" de la dictadura de Franco. Otra vez la grotesca falsificación española y fascista de la realidad.
Incluso los jóvenes que por su edad no conocieron los regímenes fascistas históricos (el italiano de Mussolini, el alemán de Hitler, el español de Franco) tienen una referencia visual sintética de los mismos, proporcionada por documentales y películas. Esa referencia es la de una concentración de masas de individuos de ambos sexos focalizada por un orador en un balcón o en una tarima. Un orador que pseudodialoga con una masa que no habla sino que ruge porque es una multitud sin palabras propias, domesticada como un animal de circo al cual hay que estimular para hacerle arrancar gruñidos bajo los latigazos (verbales y gestuales) del domador (orador). Un orador que intenta generar un miserable éxtasis verbal mediante la visceralización ideológica de todos los instintos irracionales de la pequeña burguesía y que consigue como respuestas rugidas (¡¡¡Hijos de putaaaa!!!), ejemplos del lenguaje de más baja estofa, emanación del fango cultural más espeso en el que chapotea una población funcionalmente analfabeta. Es el caso de la española de hoy, mentalmente castrada por la acción deletérea de unos medios de comunicación de masas que progresan día tras día en la labor de empobrecer el léxico y las ideas y de azuzar la sensiblería y la irracionalidad, la exhibición cuasi pornográfica de los sentimientos y el afán morboso, sádico y masoquista de conocer los pormenores más escabrosos de las victimizaciones de mujeres y niños.
Mussolini tenía su balcón de la Plaza Venecia, Franco su balcón de la Plaza de Oriente y Aznar ha tenido su tarima de la Puerta del Sol, en su caso oficiando por persona interpuesta. Mediante una vicaria (la periodista Victoria Prego).
La referencia a la Plaza de Oriente de Franco es especialmente pertinente para entender el JULIAZO. Porque el Régimen franquista culminaba siempre la organización de sus movilizaciones fascistas de masas con una concentración en la Plaza de Oriente en la que siempre se juntaba UN MILLON DE PERSONAS. Sólo después de la muerte de aquel genocida pudo publicarse que, medida la extensión de la Plaza de Oriente, era físicamente imposible que allí cupieran más de cien mil personas.
En el JULIAZO ha sucedido lo mismo. Los centenares de miles de manifestantes contados (RELATADOS, que no CONTABILIZADOS) por los periodistas españoles subieron y subieron y subieron y subieron hasta estabilizarse (por ahora) en la cantidad mágica de SEIS MILLONES de manifestantes. El domingo 13 una portada cuenta que "Más de un millón de personas se manifestaron en España para condenar el cruel atentado" El martes 15 el titular grita que "Tres millones de españoles plantan cara a ETA". El Ministro del Interior Mayor Oreja hablaba de "manifestaciones de cuatro millones de personas en las calles" en una entrevista publicada en una revista fechada el lunes 21 Y otra revista fechada el lunes 28 decía que "Doce millones de manos se elevan al cielo. Seis millones de personas salen a las calles de Madrid, Barcelona, Zaragoza y Sevilla y todas las ciudades y pueblos"
Por supuesto esas cantidades están descaradamente EXAGERADAS, MULTIPLICADAS, FALSIFICADAS. Precisamente uno de los hechos que más claramente demuestran la continuidad y prolongación sin cambios entre el Régimen fascista español de Franco y el Régimen del Rey que Franco nombró es la sistemática, indecente y descarada falsificación de las cifras de manifestantes por los periodistas españoles y por las Policías Municipales, Nacional y Autonómicas españolas. En los siete primeros meses de 1997 se han vendido en el Estado español 628.656 automóviles de turismo y como es lógico a ningún periódico o Televisión o emisora de radio o revista se le ha ocurrido publicar una cifra inventada que dijera que las ventas habían sido de dos millones o de tres millones de coches. Y, sin embargo, publican con frecuencia y sin vergüenza (y lo han hecho a mansalva respecto del JULIAZO) cifras inventadas, falsas, notoriamente inverosímiles respecto de los asistentes a manifestaciones.
Parece increíble pero en una época en que es fácil y barato disponer de fotografías aéreas (con helicópteros o desde rascacielos) y en la que un pequeño número de personas con contadores o sin ellos pueden efectuar cálculos muy aproximados de frecuencia de paso de filas y composición numérica de esas filas en varios puntos del recorrido, ningún medio de comunicación español realiza tan elemental verificación del dato clave de la noticia de una manifestación: el número de los que se han manifestado. Y se limitan a publicar las cantidades interesadamente infladas o reducidas, según los casos, que LES DICTA la "autoridad competente".
Hay una única excepción a ese comportamiento en el Estado español, un diario que SI cuenta por sí mismo los manifestantes. Pero no es español, es el diario abertzale vasco EGIN. Cuyos periodistas sufren "a pie de obra", en las manifestaciones de la izquierda abertzale, las críticas a veces muy virulentas de sus propios lectores y simpatizantes cuando avanzan los resultados de sus cálculos. Porque, mal acostumbrados por la viciosa práctica embustera de la prensa y demás medios españoles, esos simpatizantes se niegan a admitir que sean ciertas las sumas tan bajas que contabilizan los equipos de EGIN. Sé de qué hablo porque he contabilizado docenas de manifestaciones, colaborando muchas veces con los equipos de EGIN.
Por citar sólo un caso emblemático: en febrero de 1981 la Policía forzó sus mentiras y alucinaciones (aireadas por los medios españoles) sobre la manifestación del día 9 en protesta por la muerte, a manos de ETA, del ingeniero de Lemóniz Ryan. Deia publicó que "Unas ciento cincuenta mil personas, aunque según el Gobierno Civil la cifra podría calcularse en doscientas mil, se manifestaron el lunes en Bilbao…" mientras que Egin dijo que habían sido 45.000. El día 16 esa misma Policía, en comunicación por radio interceptada y publicada por Egin, informaba en Bilbao en directo a "su superioridad" de que en la manifestación que protestaba por las torturas que habían causado el fallecimiento del militante de ETA Joxeba Arregi "mi compañero y yo hemos calculado unos cien mil, me reitero en unos cien mil. Cambio" Para a continuación precisar que ese cálculo se refería sólo al primer bloque de la manifestación, al nucleado por HB, porque el 2º (integrado por los mismos partidos y sindicatos que se habían manifestado el 9 por Ryan) "estaba llegando ahora a la Plaza Zabalburu". Egin calculó y publicó 30.000 para el bloque de HB que según la Policía sumaba "unos cien mil" y otros 15.000 para el 2º bloque. (Además de la de Bilbao hubo ese día manifestaciones contra las torturas que mataron a Arregi que sumaron 30.000 personas en Donostia, 24.000 en Gasteiz y 9.200 en Iruñea y muchas otras menores en otras ciudades y pueblos).
Tal acostumbrada falsificación por los mass-media españoles de la realidad ha superado todos los récords de desvergüenza en el JULIAZO, llegando a extremos que serían risibles por grotescos si no hubiera un perverso y fascista propósito detrás. Por ejemplo en el caso de la manifestación de Barcelona del lunes 14 insistente y unánimemente cuantificada en la sospechosamente redonda cantidad de UN MILLON de personas (igualico, igualico que EL MILLON de la Plaza de Oriente franquista). El DIARIO DE NAVARRA del día siguiente publicó al respecto una información de la agencia COLPISA en la que se lee que: "Más de un millón de personas según estimaciones de la Guardia Urbana llenaron a rebosar en toda su extensión el Pº de Gracia de más de un kilómetro y medio de longitud y unos setenta metros de anchura... (la cabeza de la manifestación) salió a las 19,30 y llegó a la Plaza de Cataluña 45 minutos después. En ese momento la cola de la marcha no se había movido". Las cuentas son fáciles de hacer: 1º) supongamos que los manifestantes estaban muy, pero que muy apretados, tanto como para que en cada metro de longitud del Pº de Gracia hubiera DOS personas, una detrás de otra; 2º) multiplicando por los 70 metros de anchura ello supone 140 personas por cada metro de longitud del Pº de Gracia; 3º) 140 personas por metro de longitud multiplicadas por mil quinientos metros suman un máximo de doscientas diez mil (210.000) personas. ¿DÓNDE ESTABAN LAS SETECIENTAS NOVENTA MIL (790.000) QUE FALTAN HASTA EL MILLON?.
Hasta aquí el fragmento de EL JULIAZO. Su texto íntegro puede leerse en la web de la Red Vasca Roja.
¿Necesito decir que de nuevo la miserable jauría de pseudoperiodistas españoles ha vuelto a traicionar las más elementales reglas de su profesión para cantar otra vez la copla franquista DEL MILLÖN?
Felizmente puedo ahorrarme el trabajo de demostrarlo yo. Me basta con reproducir aquí el excelente artículo publicado por dos profesores en GARA el 29 de enero. En el que yo añadiré las negritas y mayúsculas que resaltan los que a mi juicio son los datos fundamentales. Este es el artículo.
Título: ¿ Más de un millón?
Autores: Miquel Almirall, Vicent Conca * Profesores
Texto del artículo:
La manifestación de protesta por la muerte del teniente coronel Pedro Antonio Blanco celebrada el pasado domingo 23 ha sido una muestra más del tipo de periodismo que se practica en el Estado español cuando el asunto tratado tiene que ver directa o indirectamente con Euskal Herria. Se trata de un periodismo acrítico, de fuente única (en el caso que nos ocupa, la Delegación del Gobierno) y que incumple todos los preceptos de los libros de estilo y códigos deontológicos habidos y por haber. Aunque se podrían comentar muchos aspectos del tratamiento informativo de esta manifestación, nos centraremos en el número de manifestantes que según los medios de comunicación acudieron a la movilización.
Al día siguiente, casi todos los periódicos de Madrid, Barcelona y el "Diario Vasco" resaltaban, como lo habían hecho ya las cadenas de radio y televisión, con grandes titulares, el mismo dato: un millón o más de un millón de manifestantes (cifra dada por la Delegación del Gobierno de Madrid, que se convirtió en la única fuente de casi todos los medios de comunicación a pesar que cabría encuadrarla como uno de los organizadores del acto). Se podría hacer un seguimiento de varios diarios, pero nos fijaremos sólo en "El País" por dos motivos. Por un lado, la crónica es una de la más descriptiva de todas (junto con la del "Diario Vasco", que por cierto está llena de errores mayúsculos como el de duplicar el recorrido de la manifestación diciendo que tenía tres kilómetros) y, por otro lado, reproduce un gráfico del recorrido de la marcha con datos sobre el espacio de las calles por las que transcurrió la misma. Veremos las contradicciones en las que incurre el citado diario, que de entrada incumple el precepto de su libro de estilo que le obliga a hacer un cálculo propio y explicar cómo se ha realizado
En primer lugar, PARA PODER REALIZAR EL CÁLCULO DEL NÚMERO DE ASISTENTES A UNA MANIFESTACIÓN HAY QUE DELIMITAR EL ESPACIO OCUPADO. En este caso, se trata de la plaza Colón, el paseo de Recoletos, un trozo de la plaza Cibeles, la calle Alcalá y la Puerta del Sol. Este recorrido viene a ser el mismo que el que comenta Alex Grijelmo cuando se refiere a la manifestación de protesta por la muerte de Francisco Tomás y Valiente ("El estilo del periodista", 157), en que curiosamente también se habló de un millón de manifestantes. Este autor, periodista de "El País" durante muchos años, afirma que EL RECORRIDO TIENE 95.000 METROS CUADRADOS. Hay que decir, sin embargo, que a diferencia de lo que explica Grijelmo para la manifestación del 1996, el domingo pasado ni la Cibeles estaba llena (los manifestantes apenas ocupaban un tercio de su superficie a su paso) ni tampoco lo estaba la plaza Colón, cómo mostraron claramente las imágenes televisivas.
En segundo lugar, HAY QUE CONSIDERAR LA GENTE QUE CABE POR METRO CUADRADO. Grijelmo adjudica tres manifestantes por metro cuadrado en Cibeles y Recoletos, cuatro en Paseo del Prado, Colón y Alcalá y cinco en la Puerta del Sol. En total, este autor calcula unos 382.000 manifestantes para la manifestación que analiza y añade que si «se considerase que hubo más personas por metro cuadrado, el máximo cálculo razonable podría llegar a 450.000 personas». Como se puede ver, la cifra máxima razonable de Grijelmo es 450.000 manifestantes.
Antes de continuar, HABRÍA QUE DECIR NOS PARECE QUE GRIJELMO ADJUDICA MUCHAS PERSONAS POR METRO CUADRADO, ya que autores como Herbert Jacobs o Ramón Adell Argilés, que han estudiado las manifestaciones en California y Madrid respectivamente, reducen a más o menos la mitad las densidades del autor de "El Estilo del periodista". POR ESO, NUESTROS CÁLCULOS REBAJARÍAN A MÁS O MENOS LA MITAD EL NÚMERO TOTAL DE MANIFESTANTES.
Veamos ahora lo que cuenta la crónica de "El País" de la manifestación del otro día. Carlos E. Cué escribe que «Sólo las personas que habían conseguido llegar hasta la plaza madrileña en ese momento aproximadamente un 10% del total de la manifestación pudieron escuchar la lectura, vehemente, que hizo del comunicado Imanol Arias». Si hacemos caso de las cifras de Grijelmo, casi el 10% supone poco más de 37.000 manifestantes, ya que éste afirma que EN LA PUERTA DEL SOL CABEN 37.000 PERSONAS. Muy lejos del titular «Más de un millón de personas dicen a ETA que con el terror y la coacción no conseguirá ningún objetivo». Además, según Cué, para que hubiera más de un millón entonces haría falta que en este momento en la Puerta del Sol hubiera habido 100.000 personas, lo que es imposible. ASÍ PUES, LA CONTRADICCIÓN ES OBVIA.
Pero no es la única. El mismo Cué afirma posteriormente que «Mientras la cabecera llegaba y se leía el manifiesto, cientos de miles esperaban en Colón para iniciar el recorrido». O sea, como mínimo, 200.000 personas. Lo que ocurre es que, según Grijelmo, EN LA PLAZA DE COLÓN CABEN MENOS DE 50.000 MANIFESTACIÓN. La diferencia es evidente. Otra contradicción, pues.
Por último, tenemos el gráfico en el que aparecen dos datos: paseo de Recoletos y la plaza Colón tienen 80.000 metros cuadrados y la calle de Alcalá 40.000. A estos hay que sumar la Puerta del Sol, que no está contabilizada, y a la que Grijelmo atribuye 7.500 metros cuadrados. En total, 127.500 m2. La diferencia de 32.500 m2 con la cifra total ofrecida por Grijelmo se puede explicar fundamentalmente por la anchura útil para manifestarse de la calle Recoletos, ya que si bien el gráfico de "El País" mantiene que tiene 100 metros de ancho, es sabido (y se pudo ver el domingo) que en esta calle hay bastante espacio ajardinado y por lo tanto habría que reducir el ancho útil a la mitad como mínimo. Aparte de esto, las imágenes televisivas y fotográficas mostraron que el pasado 23 los manifestantes ocupaban básicamente la calzada de esta vía. Aun así, la pregunta surge inmediata: ¿cómo puede caber más de un millón de personas en 127.500 metros cuadrados? FRANCAMENTE, ES IMPOSIBLE.
Sin embargo, Grijelmo nos da la respuesta de cómo es posible meter más de un millón de personas en tan poco espacio: «A veces ni siquiera se da la posibilidad de cotejar el dato de un diario con los del resto de la prensa: EL CONSENSO EN MATERIAS DELICADAS FALSEA TAMBIÉN LA REALIDAD, como ocurrió con la manifestación contra el terrorismo celebrada el 19 de febrero de 1996 en Madrid tras el asesinato del jurista Francisco Tomás y Valiente. Todos los periódicos de Madrid titularon que «un millón de personas» cifra mágica por lo que se ve habían participado en la marcha de protesta. Y NO ERA VERDAD. Pero, al tratarse de una manifestación contra el terrorismo, nadie ni siquiera "El País", que lo tiene obligado por su Libro de estilo quiso publicar este cálculo, y todos dieron por buena la cifra facilitada por los organizadores. De lo cual discrepo: odiamos el terrorismo, pero también la mentira: amamos la democracia, PERO DEBEMOS AMAR MÁS LA VERDAD». Claro, ¿no? *
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